Si las hornallas no encienden, verifica la conexión de gas y la limpieza de los oídos. Asegúrate de que no haya obstrucciones que impidan el flujo de gas.
Para evitar esto, no sobrecargues el horno y asegúrate de que haya buena circulación de aire. Coloca los alimentos en la posición adecuada según el tipo de cocción. Atención a parrillas con desnivel.
Si el horno no mantiene la temperatura deseada, puede ser un problema del termostato o del burlete de la puerta. Revisa ambos y reemplaza si es necesario.
Un termostato defectuoso puede afectar la cocción. Si sospechas un problema relacionado con la temperatura del horno, puede ser necesario regularlo o reemplazarlo.
Si la función de auto-limpieza no funciona correctamente, asegúrate de seguir las instrucciones del manual y no interrumpas el ciclo una vez iniciado.
Para obtener información más detallada y específica, siempre es recomendable consultar el manual del usuario o contactar con el servicio técnico oficial.